Cómo superar el síndrome de la cabaña en el business travel

2020-06-15 09:00

Los viajeros de negocio afrontan una nueva etapa en la que se levantan las restricciones pero crece el miedo a viajar por el coronavirus

¿Cómo superar el síndrome de la cabaña en el business travel? El levantamiento de las restricciones a los viajes de negocio se ha acompañado de unos protocolos sanitarios e higiénicos diseñados para garantizar la seguridad de los viajeros, pero, a pesar de ellos, el miedo a viajar es una constante.

Este miedo a viajar es una extensión de lo que los expertos han denominado «síndrome de la cabaña», que consiste en «miedo y preocupación excesiva por salir a la calle y realizar acciones cotidianas fuera de casa, así como críticas y quejas excesivas sobre comportamientos de personas o lugares que no siguen las indicaciones pautadas por los organismos públicos», como explica Mónica García, coach de liderazgo personal y profesional, fundadora de El Factor Humano.

En el caso de los viajeros de negocio, podríamos pensar que estamos ante el síndrome de la cabaña si notamos miedo o reticencias a volver a subirse a un avión o coger un tren para hacer un trayecto que antes del coronavirus realizábamos de forma habitual. O quizá lo estemos padeciendo si estamos sometidos a un exceso de información que nos lleva a fijarnos en todo tipo de comportamientos que vulneran los protocolos de seguridad, por ejemplo, en establecimientos públicos. 

6 claves para gestionar el síndrome de la cabaña en viajes corporativos

Mónica García, coach de liderazgo personal y profesional, traslada seis ideas para superar este síndrome de la cabaña en business travel:

Comprender la nueva situación

Como explica la experta de El Factor Humano, sentir este miedo a recuperar nuestra actividad habitual previa a la COVID-19 –en este caso, en viajes corporativos– no es algo extraño: «El ser humano tiene la capacidad de adaptarse al entorno y en el período de confinamiento muchas personas se han adaptado y acostumbrado a las nuevas circunstancias. Estar en casa se convierte por lo tanto en lo conocido, lo seguro y salir en lo desconocido. Incluso, si salir era algo habitual hace dos meses, la mente lo cataloga como lejano y no habitual».

¿Y qué sucede cuando nos enfrentamos a algo que en estos momentos nuestra mente considera como «no habitual»? Que nuestro sistema nervioso se pone en modo alerta como forma de protección «y esto se puede manifestar fisiológicamente como estrés, ansiedad, nerviosismo, taquicardia, sudoración, tensión muscular... –explica Mónica García–. De hecho, experimentar miedo significa que funcionamos bien. Es una buena noticia».

Desapegarse del miedo

El miedo es una respuesta a una situación desconocida. Conocer su función y definirlo específicamente es el primer paso para gestionarlo. Esto «te coloca en una posición de poder ante tu reacción emocional y desde aquí estar en una mejor posición para gestionarlo, como indica la fundadora de El Factor Humano.

En este aspecto, analizar de manera previa a nuestro viaje de negocios los protocolos de seguridad de los medios de transporte que utilizaremos o del hotel en el que nos alojaremos nos hace tener certezas con las que combatir el miedo.

Recurrir a experiencias previas de adaptación

Aunque es la primera vez que nos enfrentamos a una pandemia de estas dimensiones, que cambia el orden global y paraliza el planeta, no es la primera ocasión en la que un viajero de negocios ha de superar situaciones de conflicto. Acontecimientos como el 11-S u otras enfermedades como el SARS ya hicieron aflorar temores que hemos superado y que pueden convertirse en un punto de apoyo para el presente.

Asimismo, conviene recordar otros viajes de trabajo en los que hemos disfrutado de nuestra actividad profesional o incluso de una buena experiencia de bleisure. Así lo recomienda Mónica García, coach de liderazgo personal y profesional: «Recuerda cuando si has realizado actividades fuera de casa e incluso las has disfrutado para que tu mente comience a ver esas actividades como conocidas. Y recuerda que tienes la capacidad de adaptarte y aprender».

Informarse de manera eficiente

La información aporta seguridad mental. Por eso es importante consultar informaciones relevantes a la hora de planificar un viaje de trabajo. «Ahora bien, elige intencionadamente la fuente más relevante y con autoridad que utilizas para informarte –apunta la experta–. Conoce los nuevos requisitos para viajar y si no los tienes claros, crea los tuyos propios y estate preparado para adaptarlos, durante el viaje, si tienes nueva información. Pregunta y pide ayuda si no sabes algo. Asimismo, date tiempo a ti para aprender. Por ejemplo, si llegas al aeropuerto, pregunta qué medidas nuevas de seguridad tienen implementadas y a qué te tienes que atener».

Atender a nuestros propios protocolos

«Lo que hacen los demás no está en tu control y fijarte en ello puede crear una sensación de mayor inseguridad y falta de control», afirman desde El Factor Humano. Sin embargo, sí podemos observar protocolos de seguridad propios (tanto individuales como los establecidos en el ámbito corporativo) para realizar nuestro viaje de negocios de la manera más segura.

En este sentido, BCD travel pone a disposición de todos sus clientes un programa de excelencia que garantiza el Duty of Care de sus viajeros. BCD Security es una apuesta por la seguridad de los business travelers que combina gestión del riesgo, asesoramiento en el programa de viajes, herramientas de localización de los viajeros en todas las etapas del viaje corporativo y un paquete de seguros que garantiza la atención y cobertura de cualquier incidencia de los empleados que viajen por trabajo.

Saber que cuentas con toda la información disponible y necesaria y que, además, estás respaldado por un protocolo exhaustivo de seguridad ayudará a superar el miedo a viajar.

Ir paso a paso

La incertidumbre abruma. Y el hecho de retomar nuestra actividad previa a un parón mundial puede suponer un reto difícil de gestionar. Por eso Mónica García, coach de liderazgo personal y profesional, aconseja «hacer una cosa cada vez y conectar con el largo plazo y la vida que quieres vivir como fuente de motivación para dar esos pasos».

Después de estar tres meses teletrabajando desde casa resulta difícil pensar en dar el salto a pasarse una semana de reunión en reunión a miles de kilómetros de casa. Sin embargo, será más sencillo si pensamos sólo en el próximo viaje (sin ir más allá) y, sobre todo, si nos planteamos qué objetivos profesionales queremos conseguir en los que los viajes corporativos resultan grandes aliados para cumplirlos.

 
 
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