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Smart business travel: productividad y seguridad, claves de los nuevos viajes de negocio

2/10/2020

El nuevo business travel ha pasado de ser una actividad más de generación de negocio a convertirse en el motor de la economía empresarial

Smart business travel: tres palabras que se han puesto en juego tras la pandemia como clave para remontar la economía.


Pero, ¿qué significa el smart business travel? ¿Cuál es el destino de los viajes de negocios inteligentes?


Smart business travel: productividad + seguridad para relanzar la economía


En el escenario actual de incertidumbre y falta de homogeneidad de criterios, incluso dentro del ámbito nacional, el business travel continúa siendo una actividad autorizada en cualquier circunstancia. El motivo se debe a su vital importancia para el restablecimiento de una economía que ante cualquier parálisis reacciona debilitándose. 


Hablamos de un nuevo business travel porque éste ha evolucionado de ser una actividad más de generación de negocio a convertirse el motor de la economía empresarial. En palabras de  Marcel Forns, director general de GEBTA, «sin viajes no hay negocio». Sentencia rotunda, clarividente de la situación actual y de cómo se ha de reaccionar para paliar de la mejor forma posible sus preocupantes consecuencias.


Ante una crisis, los publicitarios siempre han defendido la importancia de hacer más publicidad que nunca y el curso de la historia de las marcas más destacadas a nivel mundial ha demostrado que tienen razón. Hoy en día, a esa necesidad del marketing por parte de las empresas hay que sumarle el business travel. Pero, ¿cómo invertir en viajes si todo son riesgos e incertidumbre? La clave está en llevar la nueva estrategia empresarial a los viajes de negocios, asumiendo en la compañía una política de «smart» business travel cuyo epicentro sea la combinación de seguridad y productividad.  


La productividad en el smart business travel


Aplicar inteligencia a los viajes corporativos significa aumentar su productividad, es decir, que el valor empresarial de un viaje supere la inversión realizada en el mismo. Por tanto, la primera reflexión sería analizar si se tiene un programa de viajes orientado a generar valor. Si la respuesta fuese negativa, hay mucho trabajo por hacer. 


El punto de partida estaría en los datos. «Bigdata», ¿cuántas veces hemos leído o escuchado esa palabra? Seguramente en innumerables ocasiones pero, ¿cuántas veces la ha pronunciado un travel manager? He aquí la clave.


La solución para mejorar la productividad de los viajes corporativos está en los propios datos que emite una empresa. Para que éstos se conviertan en un valor real hay que analizarlos y extraer las conclusiones sustanciales: qué destinos son claves para la compañía en el presente y el futuro más próximo, dónde se encuentra la mayor masa de clientes potenciales, cuáles son los productos/servicios estratégicos para la compañía en los próximos meses y qué departamentos están involucrados, qué disponibilidad y situación tienen los empleados implicados en determinado proyecto, qué características determinan que una reunión deba ser presencial y cuáles que no lo sea, qué viajes implican cerrar un acuerdo de negocio superior a X cuantía…


A dichos resultados hay que sumar el feedback de los viajeros corporativos. La experiencia de un solo viajero de negocios ayuda a mejorar la experiencia de viaje del resto de compañeros. Tener un conocimiento directo y puntual de cómo han sido los trayectos, de cómo se ha encontrado en el alojamiento, qué ha necesitado y qué le ha sobrado, qué cambiaría y qué mantendría, puede suponer un ahorro considerable en viajes de negocios para la compañía. Y siempre se ha de tener presente el Duty of Care de la empresa hacia los viajeros corporativos: no se ahorra más por invertir menos en un viaje, sino por hacer del viaje la mejor experiencia posible para que el empleado rinda al máximo al encontrarse en óptimas condiciones. 


Smart business travel: claves de Duty of Care


Cuidar de los viajeros de negocios es una inversión primordial, de ahí la importancia de contar con servicios como BCD Security, que permite tener puntualmente informados a los viajeros corporativos de cualquier incidencia en sus viajes y ofrece a los travel managers la posibilidad de geolocalizar a dichos viajeros y contactar directamente con ellos a la mayor brevedad. 


Otras acciones, como reservar con un margen de tiempo superior al habitual (más de diez días de antelación, por ejemplo) y con seguro de cancelación permite al viajero de negocios planificar mucho mejor su jornada en el destino para que ésta sea lo más provechosa posible. También la empresa puede acceder a más opciones de viaje y mejores tarifas.


Sólo si se viaja se puede poner en marcha el motor del negocio. La primera vez costará más pero, en cuanto se experimente, la clave está en seguir viajando y en cada viaje aprender de ello para hacer la experiencia lo más productiva posible.


Hoy en día la dependencia absoluta de la tecnología nos ha demostrado que las reuniones virtuales no sustituyen todo encuentro presencial. Precisamente la virtud del business travel está en que permite encuentros que favorecen las relaciones comerciales y personales, pues no debemos olvidar que las empresas las forman personas y, como tal, éstas se mueven por emociones. 


En una publicación anterior ya hicimos referencia a un nuevo término como última tendencia en el business travel: el Duty of Loyalty. Éste es fundamental tanto para la seguridad como para la productividad en viajes de empresa, pues sólo haciendo consciente al viajero de negocios de sus deberes se puede experimentar un viaje de negocios responsable para consigo mismo y para con la organización a la que pertenece.


Si deseas revisar la productividad de tu política de viajes con lo último en business travel, no dudes en consultar a tu equipo de expertos BCD travel habitual.


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